Narrador-Omnisciente.
Al terminar la conversación con Chelsea, Adrian se subió velozmente a su auto y comenzó a manejar hacia la mansión de su abuelo Robert Kingsley.
Había una sonrisa permanente en su rostro; una felicidad que no lograba explicar.
Por alguna razón que no lograba procesar, él sentía sentía muy contento. Deseaba con gran esmero poder ayudar a Chelsea, sentía que quería protegerla a toda costa y estaba seguro de que lo lograría si pudiera tenerla cerca. Se convencía de que era