Me sentí vista.
Chelsea Hale.
—¿Puedo llevarte a casa? —me preguntó Adrian.
Por alguna razón, me era difícil decirle que no, solo asentí con la cabeza. Como el caballero que es, me abrió la puerta de su auto.
El silencio era cómodo y la ciudad se veía increíble. Pensaba en que Brandon nunca había sido dulce, ni caballeroso, solo al principio y aún así, me enamoré de él. También me di cuenta de que jamás me presentó a su abuelo ni a nadie de su familia, porque él siempre decía que era un hombre estricto y seve