Chelsea Hale.
Me empujaron hasta la gran verja, la abrieron y poco les faltó para darme una patada en el trasero.
—¡Largo de aquí! —me gritaron.
Recogí mis pertenencias que lanzaron al piso mientras murmuraba blasfemias entre dientes y, comencé a caminar de prisa, entonces… vi pasar a una ambulancia dirección contraria a la mía, supe de inmediato que iban a la mansión de donde me habían sacado.
Seguí mi camino, nada de eso debía importarme ya.
—Nota mental, alejarse de los Kingsley y de los W