— ¡¿Escucharon eso?! — preguntó Elena, mirando a Hiro, quien descansaba junto a Roland, Sam y Ahir. Todos se encontraban extremadamente cansados por estar golpeando la barrera. Se necesitaban golpes fuertes, y esto los mantenía agotados, incluyendo a Elena, quien se había unido a ellos.
— ¿Qué escuchaste? — preguntó Roland.
— Como si algo hubiera caído — mencionó Elena.
Hiro, quien se encontraba alejado, se levantó y se acercó a la barrera. Cerró los ojos, agudizando su sentido de la audición y,