Hiro caminaba inquieto por el pasillo tras salir del despacho de su hermano. No era ningún ingenuo: si Roland estaba vigilando a uno de los betas. Aquello lo sorprendía; en los Real Blood nunca había habido un traidor. Pero ese pensamiento lo llevó directamente al rostro de su cuarto hermano, Tou. Él también estaba complicando la situación con su evidente rechazo hacia la luna de Kogan.
El comportamiento de Clair la noche anterior también resultaba extraño. Según lo que comprendía, su tercer bet