Han pasado dos meses y sigo encerrada en mi habitación matrimonial, sin comida ni bebida, sin poder bañarme, he tomado mi orina y bebido agua de lluvia que puedo tomar de a poco en el baño, las pocas veces que ha llovido. Ya no me queda comida, de vez en cuando traen un suero que es lo único que consumo. No me levanto de la cama y creo que sí: Claudio ha quebrado mi espíritu.
La habitación huele mal, no tengo agua para bajar donde hago mis necesidades, es inhumana las forma en la que estoy vivi