- Pa... papi - murmuró al verme, con la voz quebrada. Fumiko entró corriendo a la casa, abriendo los ojos de par en par al ver lo mismo que yo.
- ¡Ai! - gritó, corriendo hacia ella y pasándome por un lado. Se tiró al suelo junto a ella, frente a Roderick. Me acerqué también. Fumiko subió su cuerpo a sus piernas, dejando la cabeza de mi hermana en su abdomen. Llevó sus manos a su abdomen y suspiró pesadamente.
Me coloqué junto a Roderick para quedarme frente a ellas, y él se lanzó a mí, oculta