Narra Fumiko
Llegué rápidamente al cuarto y cerré la puerta con algo de brusquedad. Tenía que averiguar cómo salir de aquí, y lo más importante, sin levantar sospechas. Mi mente estaba en caos, pero debía mantener la calma. No podía dejar que ellos lo notaran.
—Bonita—, me llamó Riu desde el otro lado de la puerta. Mi respiración se detuvo por un segundo, pero luego me acerqué y abrí rápidamente.
—¿Qué pasa, Riu? —pregunté de manera tranquila, aunque mi voz sonaba un poco más tensa de lo que es