Capítulo 12. Señales confusas
Mikhail la soltó con lentitud y se alejó poniéndose de pie para dar por terminada la lección de ese día.
Pero Agnes no estaba dispuesta a que culminara así, después de todo lo que se había esforzado mientras él la ignoraba y la derribaba una y otra vez.
Así que se lo reclamó, enrojecida por el enojo.
-¡No! No es justo… estuviste ausente todo el entrenamiento, quiero mi revancha, Mikhail. Tengo que tratar de vencerte, sólo necesito un intento más…
Mikhail la miró con incredulidad.
Esa mujer era