Capítulo 48. Etiopía.
La actitud de Damián era muy extraña, le veía sonriendo y despreocupado, como si tuviera todo resulto. Comparado con el Damián que conocía, esa actitud era de otra persona. Realmente sentía que no lo conocía. Estuve pensando mucho durante todo el camino hasta la residencia en la que se encontraba viviendo Damián. No hice ninguna objeción sobre su decisión de llevarme a aquel lugar, quería saber lo que estaba sucediendo y cuando Damián se volvió tan poderoso en la ciudad que yo creía controlar.