Mundo ficciónIniciar sesiónY allí estaba, con el mismo bañador que había usado en la mañana, el único que tenía en aquel lugar, de hecho. Pues la futura mujer de Jaime, Arantxa, la cual era muy amable y simpática, había insistido tanto que no había podido negarme, y aquel idiota también estaba allí, pues se había apuntado sin ser siquiera invitado.
Estaba sentada cerca del borde final del palo de proa,







