Mundo ficciónIniciar sesiónCaminaba indecisa hacia los muelles, sin saber que era lo que pretendía mi compañero, que tiraba de mí hacia algún lugar que desconocía, no entendía cuál era aquella misión que el jefe nos había ordenado, no tenía ni idea de nada, hasta que se paró a mi lado, e hizo que admirara el enorme yate que teníamos delante, uno de aquellos que sólo los millonarios podían permitirse.







