Mundo ficciónIniciar sesiónAquella mañana me levanté especialmente temprano, apenas había amanecido. Estaba muerta de sueño, pero no tenía la confianza de poder seguir tumbada en aquella cama, pensando en la pena que tanto me atormentaba.
Caminé con dificultad, hacia la ventana, admirando como llovía, de nuevo. En las últimas semanas no había parado de hacerlo, pero más lejos de sentirme cansada de no ver el sol, me







