Es mi amigo – comenzó Lian, dejando claro que él y yo no teníamos ninguna relación. Pero Tae Sang no parecía estar dispuesto a dejar todo aquello tan fácilmente, y seguía mirando furioso hacia mi esposo.
¿en serio? – Preguntaba Jaime, sin poder creer que así fuese todavía – en tal caso, deberíamos ir a tomarnos algo los cuatro.
No creo que sea una buena idea –admití, mientras mi