capítulo 38: remordimientos y obsesión.
★Daniel.
La tarde se arremolinaba dentro de mi oficina, mientras una tensión espesa flotaba en el aire. Vanessa, con los ojos entrecerrados y el ceño fruncido, se mantenía firme en su posición. Había escuchado rumores de que Vanessa había comenzado a divulgar información perjudicial sobre Angie, y decidí confrontarla directamente.
La llamé a mi oficina y, al entrar, pude ver la furia en su rostro. Su mirada desafiante me dejó en claro que no se retractaría de sus acciones.
—Vanessa, necesito qu