Capítulo 98.
Una curandera joven e inexperta, se encuentra nerviosa en medio de su cueva con una pequeña pócima en su mano.
— Diosa— Decía Miel embargada por el miedo, la felicidad y la incertidumbre— ¿qué voy a hacer ahora? — finalmente había quedado embarazada.
Después de haberlo intentado durante mucho, tiempo ella y su gran amor Roy habían seguido sus sueños.
Miel por su parte, cada día se hacía una mejor curandera, pasaba día y noche estudiando las propiedades de las plantas, troncos, raíces y todo lo q