Capítulo 42.
Lita sentía como la presión de las esposas alrededor de sus muñecas cedían para darle paso al viento húmedo y fresco.
Las manos de alfa Joan la envolvieron de tal manera que todo su cuerpo podía ser cargado sin esfuerzo.
— ¿A dónde me llevas? — Preguntó ella sintiendo una necesidad desconocida por ser tocada, por ser besada por el.
Ella se mantenía acariciando de manera sutil el rostro del Alfa disfrazándolo como un accidente, pero esos instantes eran un pequeño bálsamo para esa necesidad que n