Capítulo 8. Un nuevo cambio
ANNA
Cruzar la puerta de nuestra cafetería favorita fue como entrar en una cápsula del tiempo. El aroma a granos de café recién molidos, el suave murmullo de las conversaciones de fondo y el tintineo de las tazas de porcelana me golpearon con una familiaridad que casi me hizo retroceder. Este lugar siempre había sido nuestro santuario, un refugio de risas compartidas y secretos confesados en tiempos mucho mejores, antes de que mi vida se convirtiera en el titular favorito de los tabloides de Nu