Capítulo 59. La Negociación Silenciosa
RANDALL
La cita con Bruce Paine estaba fijada para primera hora de la tarde en mi oficina. El espacio era, como mi mente, minimalista y funcional: cristal, acero y vistas panorámicas de Londres que, a esa altura, convertían los problemas del mundo en puntos insignificantes. Había dado tiempo a Bruce para digerir la información, para que su ira se transformara en desesperación, la emoción más útil para mis propósitos. No esperaba una conversación agradable, sino una rendición silenciosa, disfraz