65. Termina con ello en tu corazón
El sol de la mañana se filtra a través de las cortinas, puedo sentirlo aún sin abrir los ojos. Me siento atrapada entre dos mundos: el peso de lo que pasó aún oprime mi pecho, pero el alivio de haber llegado a su fin también está ahí, tímido, asomándose entre las grietas. La luz que atraviesa la ventana parece demasiado brillante, casi intrusiva, como si me pidiera que me enfrente a un día que aún no estoy lista para afrontar. Prefiero quedarme aquí, con los ojos cerrados, aferrándome al último