64. La justicia finalmente está de nuestro lado
Viktor frunce el ceño, pero intenta mantener la calma.
Me inclino hacia adelante, mirándolo fijamente y el tono de mi voz baja, volviéndose más grave.
Cruzo los brazos, inclinándome ligeramente hacia adelante y digo: - Viktor, debo admitir que tu habilidad para lograr resultados es… impresionante. De hecho, diría que eres casi demasiado competente. -
Viktor frunce el ceño, ladeando la cabeza y responde, aun con arrogancia - ¿Demasiado competente? No sabía que eso pudiera ser un problema.