En ese momento la voz dulce de la mujer femenina, puso celosa a Luciana.
Luciana lo miró, las palabras se quedaron atrapadas en su garganta. No sabía si podía seguir confiando en él, no después de tantas dudas, tantas preguntas sin respuesta. Pero algo en sus ojos... algo en la manera en que le pedía tiempo, la hizo dudar.
—Está bien, pero quiero ver a la mujer, siento que no puedo esperar y si admitio que soy celosa, quiero saber quiero ver que se esconde en es esa voz femenina —murmuró fina