— ¡En efecto mi querida Rubí! sabes positivamente que desde hace muchos años que comencé a trabajar con tu hermana siempre estuve interesado en revelarte la verdad, lamentablemente me reservaba lo que hoy por conocerás.
La reunión se comenzó a sentir un tanto tensa por la manera en la que el Duque comenzó a hablar y dirigirse hacia mí en la mesa, por lo que todos guardaron silencio, incluyéndome, tomando de la mano a la única persona que en ese momento me podría servir de apoyo moral, así que