LORETTA
Abrí los ojos de golpe al notar el cambio de aire. El calor cálido que me rodeaba había sido reemplazado por una brisa fresca. Se oía una charla entre nosotros. Solo entonces me di cuenta de que estábamos de vuelta en territorio Nightshade. En la plaza de la finca, para ser precisos.
"Lo logramos", le susurré a Elliot, pero no respondió. Su cuerpo cayó al suelo como una mosca aplastada, y solo entonces comprendí que nuestro abrazo no era lo único que me mantenía caliente en esa zona exp