CAZADOR
Nunca había cambiado completamente a mi forma de lobo a menos que fuera un asunto serio, y esto sí lo era. Tras quedarme abandonado en medio de la nada por Fiona, estaba furioso y profundamente preocupado. Uno de los miembros de mi manada había sido asesinado por Fiona. No sabía cómo salir de aquello. Mientras mi madre y yo corríamos a gatas, me tomé un tiempo para reflexionar sobre una verdad que me inquietaba. Me preguntaba si valía la pena salvar a Fiona en ese momento, a la vez que