CAZADOR
Los médicos de la Sombra Nocturna terminaron de atar a los últimos miembros de su manada, ensangrentados y derrotados, en camillas. Los llevaban al sanador de la manada para que los atendiera.
Observé los cuerpos en el suelo. Mis ojos se posaron en mi madre, a pocos centímetros del cuerpo de Fiona. Los médicos que los rodeaban se acercaron a su cuerpo. Algunos habían estado rodeando los cuerpos. Pero cuando llegaron a Fiona... noté el ceño fruncido y el desdén que todos tenían en sus ro