El rumor comenzó como empiezan casi todas las cosas que importan: en silencio, sin que nadie lo declarara oficialmente. Un par de decisiones acertadas de Camila, dos proyectos bien ejecutados, una recomendación que se volvió cadena. Y de pronto, sin darse cuenta, su nombre empezó a circular en reuniones donde antes ni siquiera era invitada. No porque cargara el apellido adecuado, sino porque su trabajo hablaba por ella.
Eso, sin embargo, traía un peso distinto. La independencia no solo daba air