13. Dalton contra Eduardo
"Perdón, ¿qué dijiste, Angie?"
Dafe giró lentamente, lanzando una mirada de reojo a la mujer a su lado. Una leve sonrisa, ilegible, se dibujó en sus labios. Su tono era ligero, pero había un filo agudo debajo.
"¿No es un poco pronto para hablar de asuntos personales? Y... espera... ¿estás interesada en mí?"
Por un momento, el silencio se instaló dentro del coche, que se deslizaba suavemente por la carretera crepuscular. Entonces, los labios de Dafe se curvaron hacia arriba.
"Vaya. Resulta que e