Punto de vista de Scott
Solo unas horas en la fiesta, fácil. Solo tengo que alejarme de Eliana y todo estará bien. Me puse la corbata, me miré al espejo y decidí que podía prescindir de ella.
Necesitaba espacio personal: solo, aire fresco. Así que conduje hasta el evento, sin conductor, sin seguridad ni nada.
Apenas había llegado al pasillo cuando una vieja conocida, Felisha, corrió hacia mí. "¡Scott! Me alegro mucho de volver a verte". Sin previo aviso, me rodeó con sus brazos, envolviéndome en un abrazo incómodo. "¿Cómo has estado?", preguntó, apretándose contra mí.
Lo último que necesitaba era atención femenina. "Ven, déjame presentarte a…"
"No soy fan del socialismo". La interrumpí, apartando suavemente sus manos de las mías.
Me alejé de ella, fui a tomar algo y, al girarme, me sorprendió encontrarla allí, detrás de mí, sonriéndome dulcemente. ¡Dios mío! No puedo soportarlo.
"Mira, no me gusta..." El resto de la frase se me olvidó cuando vi a Eliana. ¿Cómo podía una persona ser t