PUNTO DE VISTA DE SCOTT
“Nada, papá. Iba de camino al estudio de arte y me resbalé y me caí”, dijo Eliana. ¡Qué bien miente! Jack corrió hacia nosotros para ver si estaba herida.
“¡Eliana, tienes que tener más cuidado! ¿Y si te caes y te golpeas la cabeza o algo? Deberías…”
“Debería dejar de estarme pegada al móvil, lo sé, papá, lo sé”. Eliana completó la frase de Jack con una sonrisa. Era obvio que era algo que le decía a menudo. Ver el vínculo entre ellos, cómo mi amigo ve a su Eliana como su princesita, me duele aún más.
“Vamos, Scott, por aquí tenemos que llevarla a su habitación. Parece que se ha hecho daño en la cabeza y el tobillo”. Jack me acompañó hasta la habitación de Eliana. Se me hacía raro tenerla tan cerca, después de todo lo que habíamos hecho juntos. La miré de reojo y la pillé mirándome fijamente, sonriendo. Apartó la vista enseguida al verme mirarla. Jack se detuvo en una puerta y la abrió. Era la habitación de Eliana. Parecía femenina, justo como debe ser la habita