Días después
—¿Estás segura de que es una buena idea? —cuestiono a Giselle no muy convencido de lo que haremos.
—No, pero es lo único que se me ocurre.
—Perfecto, si Kalet sale herido tendrás que recompensármelo —le advierto.
—¿Y por qué a ti? —se queja chasqueando la lengua.
—Porque yo soy su jefe y me afectará no tenerlo a mi lado —veo como frunce el ceño y cruzando sus brazos sobre su pecho me mira con severidad—. Le llamaré a Scarlett —musito, tomando mi teléfono antes de que mi esposa comi