La estrategia sutil de Charles dio frutos. No fue solo la duda sembrada. Fue una realidad palpable. La ausencia de Olivia se hizo sentir en la empresa. Los proyectos clave comenzaron a tambalearse.
No fue una caída espectacular. Fue un deterioro lento. Una serie de tropiezos pequeños que Alexander antes habría corregido al instante. Ahora cada tropiezo dejaba una mancha en su reputación.
El primer síntoma fue el hotel boutique de Chicago. El equipo estaba acostumbrado a la claridad de Olivia. A