Mundo ficciónIniciar sesión44
Yegor siguió disculpándose durante mucho tiempo. En cuanto al matrimonio, lo dejé pasar. Pero le recordé lo de las pastillas.
Ay, qué difícil le resultó estar conmigo.
Y luego Yegor me llevó durante diez días a un lugar con aguas azules y una naturaleza fantástica.
Allí me pidió matrimonio. Esta vez todo fue romántico y bonito. Por supuesto, acepté.







