Tessa
Desee poder aferrarme un poco más a ese sueño, a la sensación de seguridad que me infundía sentir un par de brazos fuertes rodeándome, al efecto que provocaba en mí el aroma a gel de baño y aquella mano masculina recorriendo con devoción mi cabello. Realmente, intendente aferrarme, pero la conciencia me arrastró a la superficie, obligándome a abrir los parpados.
No tenía la menor idea de que hora era, pero al incorporarme, sentí como mi estómago se retorcía de hambre.
Puede que por eso hu