Tessa
Parpadee varias veces, intentando descubrir de quien eran las voces apagadas que escuchaba a través de la bruma que me impedía pensar con claridad.
Entonces, logré abrir los ojos en una inspiración brusca, y lo primero que vi, fue un hombre, muy alto que me observaba con el ceño fruncido.
Di un respingo de sorpresa, e intenté levantarme torpemente. No obstante, todo comenzó a darme vueltas y sentí la boca tremendamente seca.
—¿Cuándo me dijiste que comenzó con los síntomas? —Abrió un male