Tessa
RECIEN CASADOS. Eso éramos, un par de recién casados y no es que fuese una chica que planificaba su boda desde la infancia. Pero hasta para alguien tan sínica como yo, todo aquello era decepcionante, y me provocaba sentir que mi corazoncito era estrujado como una servilleta de papel sucia e inservible, para luego ser arrojado a la basura.
Había una limusina esperándonos a las afueras de la estación, sí era una limusina. Aunque por supuesto no había nada de carteles de recién casados, gu