El lunes amaneció con una calma engañosa. Para el mundo, la vida seguía su curso; para Laura, era el inicio de su victoria.
Se despertó temprano, sin apuro, disfrutando de una sensación que hacía tiempo no experimentaba con tanta intensidad: satisfacción. No había sido necesario forzar demasiado las piezas, apenas empujarlas en la dirección correcta. El resto… había sucedido solo.
Alma estaba fuera.
No solo de la familia Beltrán, sino de todo lo que importaba. Elena y Julia la detestaban, su re