— Sí, Scott. Es fascinante ver cómo nuestra manipulación está surtiendo efecto. ¿Cómo te sientes al verlos sufrir?
— Me siento poderoso, Paty. Es como si estuviéramos jugando con sus emociones, controlando su destino. ¿No te parece emocionante?
— Totalmente. Es como si fuéramos los directores de una tragedia personal. Pero no podemos detenernos ahora. Necesitamos intensificar nuestras acciones para lograr separarlos definitivamente.
— Tienes razón. Debemos seguir adelante y asegurarnos de