Brian y Krislen juntos con su hijo el pequeño Brian sentaron en el césped, sacaron la comida y comenzaron a disfrutar. El niño se llenaba de risas mientras lanzaba pequeñas migajas a los patitos, que rápidamente se acercaban, felices por el festín.
—Esto es maravilloso —dijo Krislen, observando el brillo en los ojos de su pequeño—. Los mejores momentos son con la familia y la naturaleza.
Tras comer, decidieron dar un paseo por el sendero alrededor del lago. Krislen decidió explorar un poco más y