Los cuatro regresaron a Madrid después del increíble fin de semana que significaría un antes y después para las parejas. Lo habían disfrutado al máximo sin preocuparse por nada, sin pensar en nada ni en nadie.
Hugo y Julia estuvieron lo que quedaba del viaje burlándose de sus amigos por la aventura que habían tenido en la terraza del Burj Khalifa, y de cómo el guardia de seguridad le había dejado su propia camisa a Kelly para que pudiera abandonar el lugar, ya que el carísimo vestido de diseñad