Llegó al aula intentando olvidar todo el lío. Caminaba con seguridad, como si fuera a asistir a una reunión oficial.
La clase comenzó poco después; el aula quedó en silencio, salvo por el ruido del ventilador de techo, que giraba a toda velocidad. El profesor entró con un libro grande, vestido con un atuendo formal y con paso firme.
Se colocó en el centro de la clase, impartiendo su lección mientras los alumnos prestaban mucha atención. La clase se volvió interactiva. Hizo algunas preguntas y M