CAPÍTULO 66. ¿ES TU ÚLTIMA PALABRA?
Varios días transcurrieron, después de aquella amenaza de aborto que sufrió Isabella, durante todos esos días, permaneció en reposo, bajo el cuidado de María y de Guillermo, recibió un par de visitas como a sus suegros y también a las esposas de sus mejores amigos de él.
Los días no se hicieron tan pesados, no aburridos, ahora que el médico había autorizado que se saliera de la cama y que caminara un poco, salió a la terraza un rato y se sentó sobre una de las confortables tumbonas para toma