CAPÍTULO 100. ¿NO LO IMAGINAS?
María mordió su labio inferior, elevó su mirada hacia donde se encontraba su mamá, estaba confundida, durante todo ese tiempo habían vivido sumidas en medio de la tristeza ante la pérdida del hombre que consideraba su padre, y la de su hermanito, siendo pequeño. No estaba segura de lo que estaba pasando, necesitaba saber que no estaba soñando.
Isabella le sonrió, intentando animarla, lamentaba profundamente no haber podido hablar con ella, pero dadas las circunstancias, no habían tenido tiempo