Días después.
Ysabelle se encontraba mal, había amanecido con mucha acidez y ganas de vomitar; para completar, su estado de ánimo cambiaba constantemente. Lo más raro de todo era que su peso había subido un poco; eso la tenía de mal humor y a la vez se sentía deprimida. Intentaba pensar en otras cosas, pero siempre llegaba a su mente su amado Christopher. Lo extrañaba horrores y deseaba verlo; no tenía el valor de hacerlo, solo lo llamaba por un celular desconocido y se quedaba tranquila al esc