El teniente que me reconoció en la puerta de la comandancia, me ayudó con los trámites para liberar a Garret. Pagué la fianza y me comprometí a alejar a Elías de problemas. -Debes llevar a tu novio donde un psiquiatra-, me recomendó el agente, repitiendo lo mismo que me había dicho antes Hill. A Garret le dio mucha risa. -¿Ya ves? hacemos bonita pareja, el policía dijo que yo era tu novio je je je-, reía Elías de buena gana pese a la fea experiencia que le había tocado afrontar, metido tras