Son tres semanas, veintidós días sin verla, sin tocarla, sin escucharsu voz, sin saber si esta bien, sin saber... si aún vive. Es que me vuelve loco, me tortura, no tenerla a mi lado. Y Mario con sus juegos, era como la inyección perfecta de desesperación por llegar a ella.
La primera pista que tuvimos del paradero de Fernanda llegó gracias a las investigaciones que hizo el agente Peral, y es que pudiera estar en uno de las casas que manejaba Mario, ya que últimamente había mucho movimiento en