Mundo ficciónIniciar sesiónReviso unos papeles cuando la puerta se abre de modo estruendoso me asusta y me desagrada ver quien está parado frente a mí.
Es Mario una vez más
¿No se cansa?
¿No tiene más nada que hacer con su vida que venir a molestar?
— Lo siento señor Ferreira. - se disculpa Marta, mi secretaria- El señor quería entrar le dije que esperara pero no me obedeció como la otra vez
— No te preocupes, yo lo atiendo. – hice un gesto para que ella saliera







