Mundo ficciónIniciar sesiónEstaba enojada con él, no había querido decirle nada de nada. Sin embargo la ropa, los zapatos e incluso la lencería le quedaba perfecta. Siempre la desconcertaba y la enojaba, pero terminaba con una sonrisa bobalicona en el rostro. Era posesivo, berrinchudo y mandón. Sin embargo, su dulzura la derretía y todos los detalles que tenía con ella además de protector y muy atento. El hombre perfecto.
— ¡No le de







