Marco
Nada más llegar al hotel me enfundé el traje de baño y fui a nadar, esperaba que el agua calmara el fuego que sentía, vuelta tras vuelta, me regañe por el descontrol que permití, me gobernara, no me gustaba que se le acercara a Sara, incluso que pensará en ella me afectaba.
Yo sabía que no debía preocuparme por Sara, no confiaba en él y sus formas, además no podía incomodarla de ninguna forma, que si le decía algo raro y le afectaba llevándola de nuevo al hospital.
A la hora de la cena