Por la tarde, ya teníamos que estar listo para la fiesta que la empresa Howchi, daría por nosotros. Y mientras dos mujeres me ayudaban a ponerme un vestido color dorado, con la espalda descubierta, no puedo dejar de pensar en las preocupaciones que William estaba mostrando esta tarde. Era como si estuviera perdiendo la fe en él.
Yo sabía cual capaz era para poder firmar contratos, eso no me quedaba dudas, pero podía sentir un ligero sentimiento de desventaja contra su hermano.
Realmente no lo